“He estado todo el verano viviendo del pendrive. De puta madre”, así le decía Eduardo Inda a Villarejo.

Política 02 de julio de 2020 Por Albacete al dia
Villarejo afirmó al juez que facilitó el contenido del teléfono de Dina a los agentes que dirigieron la guerra sucia del PP contra sus adversarios políticos.

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Según se desprende de las declaraciones de José Manuel Villarejo a las que ha tenido acceso este medio, el excomisario tenía los datos del móvil robado a Dina Bousselham, y días antes de que la información se publicada en la web de Eduardo Inda, Villarejo se reunió con él y con Esteban Urreiztieta, el subdirector del periódico El Mundo. “Quiere los datos de Podemos”, anotó en una libreta tras esa cita.

Villarejo almacenó en su domicilio varias copias del móvil robado a Dina Bousselham, asistenta de Pablo Iglesias durante su etapa en Bruselas, y le facilitó el material a la ‘policía política’ del PP. Según su declaración en la Audiencia Nacional, el excomisario entregó esos archivos a la unidad que dirigía Eugenio Pino y que, bajo el mandato del ministro Fernández Díaz, se utilizó de forma fraudulenta para perseguir a adversarios políticos, como acreditó una comisión de investigación del Congreso en 2017. 

Villarejo habría recibido el material extraído del teléfono de Bousselham de manos de dos periodistas de Interviú, Alberto Pozas y Luis Rendueles. Ese episodio habría tenido lugar en febrero o marzo de 2016. Poco después, Villarejo entregó el contenido del móvil robado a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de Eugenio Pino. Pese a que el robo del móvil se había denunciado en noviembre de 2015, la Policía optó por no notificárselo a la perjudicada. De hecho, no fue hasta diciembre de 2018 cuando Asuntos Internos llamó a Bousselham y le informó de que existía una investigación sobre el robo. Y ni siquiera entonces le dieron más detalles. Fue, finalmente, en marzo de 2019 cuando se conoció que se habían encontrado dos pendrives con documentos y fotografías del teléfono en casa de Villarejo y cuando este desveló, a preguntas de la Fiscalía, la conexión con la brigada política del PP, un extremo sobre el que el juez no ha indagado hasta la fecha.

 
En un audio al que Spanish Revolution ha tenido acceso de la declaración ante la Audiencia Nacional, Villarejo fue incapaz de explicar varios interrogantes. El primero de ellos es por qué guardaba en su domicilio los datos privados de Bousselham. “No sé, recuerdos. Lo mismo que guardo pasaportes de hace 30 o 40 años”, le dijo al fiscal. El excomisario tampoco aclaró las circunstancias en las que entregó el pendrive a la DAO: señaló que, efectivamente, entregó esos archivos, pero no pudo garantizar que en la Policía quedase reflejado el recorrido seguido por esos datos, algo completamente irregular. “Creo que sí, seguramente”, se limitó a replicar al fiscal cuando este le preguntó si se había elaborado una nota informativa para que quedara constancia de la entrega del pendrive. Finalmente, Villarejo tampoco fue capaz de explicar cómo supo a qué periodistas tenía que pedir la copia del móvil de Dina: cuando lo recibió de los periodistas de Interviú, ningún medio había publicado el contenido del teléfono de Bousselham. Y, sin embargo, Villarejo supo a quién recurrir.

Villarejo no es sólo la pieza que une el robo del móvil de Dina Bousselham con la Policía política del PP: también es la clave para entender cómo pudo acabar el contenido de esa tarjeta de memoria publicado en Okdiario. Corría junio de 2016, estaban a punto de celebrarse las elecciones generales del 26J y el excomisario tenía en su poder, desde hacía meses, la información extraída del teléfono, que aún no se había publicado en ningún medio de comunicación. Y, según consta en una libreta manuscrita que le fue incautada en el registro de su domicilio, comenzó a reunirse con varios periodistas, con los que habría comentado la existencia de los datos robados a Bousselham.

Se trata, en concreto, de anotaciones de los días 16, 20 y 29 de junio de 2016, es decir, en plena campaña y hasta tres días después de los comicios. Esos apuntes probarían que hubo reuniones entre Villarejo, Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta –entonces en El Español y hoy subdirector de El Mundo–. “Quiere los datos de PODEMOS”, anotó el excomisario en su libreta. Apenas tres semanas después, una vez celebrados los comicios y cuando el partido morado tendía la mano al PSOE para negociar un Gobierno de coalición, Okdiario comenzó a publicar noticias contra Pablo Iglesias basadas en el contenido del móvil robado, lo que dificultaba las negociaciones.

En su declaración en la Audiencia Nacional, Villarejo admitió haber comentado esta información con Inda. Más aún, dejó claro que el director de Okdiario era uno de sus periodistas de confianza: “Inda no se me olvida, porque con él sí que he hablado mucho”, reconoció ante el fiscal anticorrupción. En esas conversaciones, Inda le habría dicho, literalmente: “He estado todo el verano viviendo del pendrive. De puta madre”. El pendrive al que se refiere Inda, contenía datos, fotos y vídeos del móvil robado a la ex asesora de Pablo Iglesias. Y es que la campaña de Inda contra Podemos y Pablo Iglesias se extendió a lo largo de varias semanas. Villarejo negó ser la fuente del periodista, pero la coincidencia que marcan las fechas y sus anotaciones manuscritas, justo antes de la publicación de esos contenidos, parece evidente. Hasta ahora, el juez instructor tampoco ha tirado de este hilo en el caso donde se investiga el robo del móvil de Bousselham y la difusión de su contenido en Okdiario para atacar a Podemos y a Pablo Iglesias.

Fuente obtenida de spanishrevolution.org 

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