Después de la crisis

Opinión 23 de marzo de 2020 Por Manuel A González

albalogo150
Si quieres publicar artículos, fotografías o vídeos, envía el material junto con tus datos a [email protected], el material será moderado y publicado. ¡Participa!

Escribo este artículo de opinión incentivado por la aportación del filósofo Byung-Chul Han en El País La emergencia viral y el mundo de mañana del 21 de marzo de 2020. Su artículo termina con estas palabras:



“El virus no vencerá al capitalismo. La revolución viral no llegará a producirse. Ningún virus es capaz de hacer la revolución. El virus nos aísla e individualiza. No genera ningún sentimiento colectivo fuerte. De algún modo, cada uno se preocupa solo de su propia supervivencia. La solidaridad consistente en guardar distancias mutuas no es una solidaridad que permita soñar con una sociedad distinta, más pacífica, más justa. No podemos dejar la revolución en manos del virus. Confiemos en que tras el virus venga una revolución humana. Somos NOSOTROS, PERSONAS dotadas de RAZÓN, quienes tenemos que repensar y restringir radicalmente el capitalismo destructivo, y también nuestra ilimitada y destructiva movilidad, para salvarnos a nosotros, para salvar el clima y nuestro bello planeta.”


El capitalismo no caerá después de que pase la crisis, el neoliberalismo lo ha impregnado todo, es parte de nuestra vida, de nuestros esquemas mentales, es nuestro sistema operativo, porque no podemos pensar de otra manera, somos el ser unidimensional que no ve más allá de la racionalidad por el rendimiento, el bienestar de nuestros intereses, la preservación de nuestra cultura que nos asegura una felicidad presentista. El futuro diferente no existe porque no vamos a salir de aquí, de este sistema del que somos individuos sujetos a la sociedad, pero no sujetos de la sociedad. El sistema capitalista moderno seguirá existiendo porque se reajusta constantemente, la postmodernidad es simplemente una cultura que reajusta la modernidad. Cuando salgamos de la cuaretena estaremos ocupados en volver a nuestra vida anterior, con nuestros trabajos que nos permiten sobrevivir, nuestras luchas segregadas y el hastío que nos produce la falta de posibilidades de cambiar el mundo que nos rodea y la conformidad que deviene para intentar lavar nuestra conciencia. 


Pero esta crisis no es como la de 2008 donde podíamos depender de los lazos familiares y, en los casos más extremos, sobrevivir por pequeñas acciones colectivas. Esta crisis nos ha mostrado el camino de la comunidad, de la acción colectiva, del apoyo mutuo, del cuidado del “otro”, de la solidaridad local, nacional e internacional. La crisis del 2008 trató de rescatar a los bancos para rescatar la economía con un dinero que nunca habiamos visto. Esta crisis trata de rescatar al otro perdiendo parte de nuestras comodidades, algo que si podemos sentir de primera mano. Esta crisis nos permite experimentar la pérdida de algo que consideramos valioso para salvar a la comunidad. Y somos conscientes que lo podemos hacer porque estamos en ello. La responsabiliad individual para cuidar del colectivo está funcionando. Como dije en otro artículo, esta situación aflora lo peor de algunos, pero muchas cosas positivas de la mayoría, y una es la capacidad para hacer que la cuarentena funcione recogiendo la parte de responsabilidad que nos toca. 


El capitalismo no se va a hundir cuando acabe la crisis del coronavirus, volverá con más fuerzas, pero tenemos la responsabilidad de sacar conclusiones de esta crisis. Como dije antes, no nos podemos curar solos, igual que no podemos salvar al planeta solos, no podemos luchar contra las desigualdades en la individualidad de nuestras pequeñas acciones, pero si que podemos unirnos y actuar de manera colectiva para enfrentar estos desafios. Esta crisis puede ser una brecha al sistema capitalista, como fueron las marchas de los indignados, como las marchas feministas o ecologistas. Pero tenemos que actuar en común, en conjunto, con el espíritu de solidaridad que nos sacó a los balcones a aplaudir a los profesionales que cuidaban de nosotros en los peores momentos, de otra forma, el sistema se reorganzia así mismo una y otra vez, tapando sus heridas y devolviendonos a nuestros aparatos electrónicos para continuar perdidos en el hastío de una vida sin sentido.

Te puede interesar

Boletín de noticias

 Ayudar a GLOBATIUM 

Apoya nuestro proyecto editorial GLOBATIUM empresa editora de albacetealdia.es para que podamos continuar en este momento que la publicidad no podrá sustentarnos, creemos que entre todos podremos superar esta pandemia, gracias por tu participación y comprensión

Te puede interesar